Principios de la plataforma
STT reutiliza sistemas existentes, seleccionando los que necesita y adaptando cada instalación mediante configuración. La existencia de un recurso local no implica que esté aprobado o desplegado.
Cada sistema tiene una responsabilidad, contratos públicos y un ciclo propio de despliegue, actualización y recuperación. Puede evolucionar sin reconstruir toda la plataforma.
Límites entre sistemas
- Las integraciones utilizan contratos explícitos: API, OIDC o xAPI cuando corresponda.
- Un servicio no lee carpetas internas ni tablas de otro como dependencia implícita.
- Los datos y credenciales se aíslan por servicio, proyecto y entorno.
- Compartir infraestructura requiere una decisión documentada; no obliga a compartir datos.
La independencia lógica no exige una base de datos o servidor físico por componente. Se decidirá según requisitos y recursos, sin adoptar un orquestador o un Compose único de forma anticipada.
Separación entre código y entorno
El código reutilizable conserva sus contratos. La marca, el dominio, las rutas, los endpoints, puertos e identificadores de instancia pertenecen a la configuración.
Una opción declarada debe llegar a su consumidor real. La documentación indica dónde se carga, qué precedencia tiene y si actúa durante la compilación o la ejecución.
Secuencia para incorporar un sistema
- Identificar la necesidad, la fuente local y el estado de revisión.
- Registrar contratos, dependencias, persistencia y configuración.
- Preparar un perfil aislado y corregir los acoplamientos necesarios.
- Verificar funcionamiento, publicación y recuperación.
- Registrar la evidencia y actualizar esta documentación.
Los cambios de identidad persistente, datos o contratos requieren una adaptación explícita con impacto y retorno documentados.